Gruta muy espectacular, con grandes bóvedas y con la particularidad de que la atraviesa un río, dejando en la cueva tramos con agua que hacen que la excursión sea aun más divertida. No hay que nadar en ningún momento. Depende de la época del año pero como mucho nos mojaremos hasta la cintura. La excursión, despues de pasar corrientes, zonas encañonadas, playas de arena muy suave y formaciones de todo tipo, se termina en un gran hueco abierto a la luz y con grandes paredes que impresionarán al cliente. No se necesita rapelar y hay una pequeña travesía a pie hasta la entrada de unos 45 min.
Necesitamos: ropa lijera, mochila pequeña con algo de comida energética, cantimplora con agua y buen calzado. Todo esto hay que preveer que se mojará. Normalmente el cliente se cambia al finalizar la excursión.